En la naturaleza, la materia se manifiesta en cuatro distintos estados: sólido, líquido, gaseoso y plasma. Los procesos y fenómenos relacionados con los fluidos (líquidos y gases) han sido objeto de estudio de destacados físicos, quienes centraron su atención en el agua y el aire, por ser básicos para la vida. Gracias a estos estudios se puede comprender por qué flotan los barcos a pesar de estar construidos con materiales más densos que el agua, o por qué las personas pesan menos al estar sumergidas parcial o totalmente en ella. También se puede entender por qué el agua de los ríos se mueve con más rapidez en las zonas donde el cauce es más angosto, y más lentamente en las zonas en las que el cauce es más ancho, entre otros ejemplos.
A partir de esos estudios se han diseñado y construido equipos y vehículos de uso frecuente, como los submarinos, los batiscafos o los equipos de buceo autónomo, que permiten permanecer bajo el agua durante tiempos prolongados; o para viajar por el aire, como los aviones y helicópteros.
La hidrostática es la rama de la física que tiene como objeto de estudio los fenómenos físicos inherentes a los fluidos en reposo, concretamente, el aire y el agua.