Cuando se estudia el movimiento de los objetos sobre la superficie de la Tierra, se encuentra que existe una fuerza que siempre se opone a su movimiento: ésta depende de las características de las superficies en contacto; a esta fuerza la conocemos como fuerza de fricción.
Existen dos tipos de fuerzas de fricción: la estática y la dinámica. La primera es la fuerza que se opone a que se inicie el movimiento de un cuerpo sobre una superficie. Cuando el objeto ya está en movimiento, se presenta una fuerza de fricción entre las superficies (el piso y la base del objeto) que se denomina fricción dinámica.
Veamos con detenimiento qué fuerzas actúan sobre una caja que se desliza en el suelo y eventualmente se detiene. Sobre la caja se están aplicando las siguientes fuerzas: la fuerza gravitacional de la Tierra (FT/c); la fuerza que ejerce el piso sobre el cuerpo (Fp/c) y la fuerza de fricción entre la superficie inferior de la caja y el piso (Ff) (figura 18).
Como vemos en esta figura, la fuerza gravitacional de la Tierra FT/c y la fuerza que ejerce el piso sobre el cuerpo Fp/c son verticales de sentidos opuestos y de igual magnitud, por lo que se anulan. Así que la única fuerza no balanceada, es decir, la fuerza neta, es la fricción, la cual actúa oponiéndose al movimiento de la caja.
Debido a esta fuerza, la velocidad se hace cada vez menor hasta que finalmente la caja se detiene. ¿Qué sucede si disminuimos la fuerza de rozamiento, poniéndole ruedas o lubricando el piso? La caja tardará más en detenerse y, en consecuencia, recorrerá una mayor distancia. Si lográramos eliminar totalmente el rozamiento, es decir, si no hay fuerza de fricción que se oponga al movimiento, no existiría ninguna razón para que la velocidad disminuya; entonces la caja seguiría moviéndose indefinidamente en la misma dirección y con la misma velocidad inicial.
En resumen, cuando la fuerza neta sobre un objeto es cero, su velocidad se mantiene constante en magnitud y dirección; si un cuerpo se mueve con velocidad constante, entonces podemos decir que la fuerza neta sobre él es cero. Este resultado es el que establece Newton en su primera ley o principio de inercia.
Quizá las condiciones más parecidas a la ausencia de fricción las encontramos en los llamados rieles y mesas de aire; estas últimas, a veces se ubican en las salas de juegos. Se puede ver que el disco, después de que se le golpea, viaja a velocidad constante hasta que choca con alguna de las paredes de la mesa y entonces cambia su dirección.