Nunca deja de sorprender el hecho de que toda la amplia variedad de elementos almacenados en una computadora —canciones, un video de una cantante favorita, un programa para jugar ajedrez, un diccionario de español, las fotos de los viajes, correos electrónicos, dibujos y programas que ayudan a hacerlos, listas de clientes, la contabilidad de una empresa y tantas otras cosas— no sea más que secuencias de 0 y 1 llamados bits. No es que la computadora esté llena de ceros y unos, ¿cómo podría ser? No se trata de un circulito y un palito; son sólo los símbolos que se usan para representar cada uno de los dos estados en los que puede encontrarse un bit. Además, de alguna manera, en el interior del cerebro también se tienen todas esas cosas: poemas, canciones, reglas de multiplicación y todo lo demás. Es decir, todos esos datos están representados de alguna manera en la computadora y en el cerebro. Se verá cómo se pueden representar diversos tipos de datos, y cómo hacerlo de manera eficiente. Pero también es importante hacerlo de manera robusta si no se quiere que una pequeña falla, un error en un solo cambio de 0 a 1, cambie el significado del dato. Y a veces se desea representar datos de manera segura, es decir, que nadie además de las personas designadas para ello los puedan ver.