La computación ha penetrado profundamente en las disciplinas correspondientes a las ciencias de la Tierra o geociencias, que son las disciplinas que estudian la morfología, la evolución, las estructuras internas y superficiales de nuestro planeta. La evolución en las geociencias ha sido muy activa; la geografía se ha ido haciendo más compleja, y han surgido nuevas áreas, como la geomorfología, la geofísica, la geoquímica, la geología, la hidrología, la meteorología, la edafología, la climatología, la tectónica, la petrografía, la paleontología, la oceanografía, la sismología, la mineralogía, la vulcanología, la petrología y otras. Todas estas disciplinas se encuentran entrelazadas y conforman las geociencias o ciencias de la Tierra. La computación ha jugado un papel muy importante en cada una de ellas y ha sido un catalizador para su rápido desarrollo. A continuación se mencionarán algunas aplicaciones.