Una vez definido el problema, hace falta describir un último elemento antes de pensar en resolverlo: las reglas del juego, las herramientas disponibles y el uso que se puede hacer de éstas. A esto se le denomina modelo de cómputo.
Considérese el problema de cambiar una llanta. Hay un abanico de opciones para lograrlo: llamar por teléfono a un servicio de grúas; utilizar las herramientas que vienen en la cajuela; comprar otras herramientas; pedir ayuda, entre otras. Sin embargo, se debe tener en mente que la solución dependerá de las herramientas disponibles.
En cuanto a la solución del problema de Arcadio, una opción podría ser hablarle a su mamá y pedirle que le pregunte a Úrsula qué regalos prefiere. Pero esto no resuelve el problema planteado, ya que involucra valores emocionales distintos (específicamente los de Úrsula) y no los estimados por Arcadio. Tampoco sirven las soluciones basadas en la telepatía o en contratar un programador que resuelva el problema. Es necesario ponerse en el lugar de Arcadio, que está en la tienda y tiene que analizar las posibles soluciones, y sólo tiene acceso a lápiz y papel.
Concepto
El modelo de cómputo especifica las operaciones que la máquina puede ejecutar para resolver un problema, así como el costo de ejecutar cada una de las operaciones.